Práctica Activa

La palabra “practicar” proviene del latín tardío practĭcus, y este del griego πρακτικός (praktikós), que significa “perteneciente o relativo a la acción”. Se deriva del verbo griego πράσσειν (prassein o prattein), que implica hacer, lograr, realizar o llevar a cabo, vinculado a la raíz praxis (acción).

Práctica activa en los cursos de YCCH, es una invitación a la acción. Te lo encontrarás en casi todas las materias de cada nodo. 

Hay una base muy importante de todo el conocimiento de YCCH basado en rituales.

Existe una conexión mágica entre las dos palabras (ritual y practica) que se centra en conectar la intención y atención con la que se hacen las cosas.

La palabra ritual proviene del latín ritualis (“relativo al rito”) y de ritus (“costumbre”, “ceremonia” o “orden establecido”). A su vez ritus deriva de la raíz indoeuropea *ar- (“mover”, “ajustar”, “hacer actuar”), vinculándose con conceptos de orden, arte y el ritmo de los ciclos naturales.

Lo dejamos conectado en “hacer actuar”

Es decir, inducir a través de una sugerencia de hacer algo. Y la idea, que es como denominamos en nuestros cursos a los ejercicios, es armonizar también con los objetos con los que interactuamos a la hora de hacer determinada acción.

Un ejemplo.

Las marcas que nos rodean en el mercado, todas ellas obtienen su éxito y prestigio a través del valor que nosotros les damos. Al comprarlas con el discurso que tengan en su símbolo: nos adherimos a él.

Creemos en ellas y las llevamos al lado de nuestro corazón, en un bolsillo o en el bolso.

El enfoque del ritual consciente o de la práctica activa que sugiere YCCH es el del enfoque de tu atención e intención en aquello que hagas, otorgándole valor no sólo al resultado, sino también a la acción.

Libremente, de mente, podrás utilizar cualquier herramienta o instrumento que desees en cada práctica, y lo importante es el registro que hagas de ello. Para que lo puedas consultar a posteriori. Te invitamos en este camino de desprogramación a que utilices elementos que se han diseñado con ese objetivo devolver el poder de tus palabras. 

Por ello tanto la libreta como el bolígrafo, o lápiz, antes de usarlos, conviene les otorgues su función y uso de forma consciente y ritualística para enfocarlos a su labor.

Evita hacer las cosas sin más, asumiendo lo que haya sido programado con otra energía que no sea la tuya. Tómate tu tiempo ceremonial de hacer las cosas con la intención real que deseas, así se construye la realidad.