Palabras poderosas

Palabras poderosas es el título de este curso y uno de los lemas que más verás asociado al universo YCCH.

En este apartado te invitamos que primero descubras las ideas que se exponen en esta Materia y que se agrupan en esta frase o palabra compuesta.

Poder y Palabras

Ya estás familiarizada con los métodos de análisis y estudio que utiliza YCCH para la expansión del conocimiento, especialmente para arrancar creencias de lo que ya consideras como sabedora, y ahora ya como iniciada, ya que estas en la parte final de este curso.

La palabra universo proviene del latín universum, que significa “el todo”, “conjunto de todas las cosas” o “entero”. Se compone de unus (“uno”, “único”) y versus (participio de vertere: girar, dar vuelta, convertir). Etimológicamente, se interpreta como “convertido en uno” o “todo lo que gira alrededor de uno”. 

Hasta aquí podemos entender como mística o general lo que encierra esta palabra. Y la connotación manipulada es cuando hablamos de universidad, donde también:

“todo lo que gira alrededor de uno”. 

Y donde ese UNO tiene un creador y responsable del temario de TODO lo que se estudia en la sociedad y no lo que se estudia fuera de ella. Esa es una claves del receso del conocimiento en comparación con otras épocas, que obvio nos han llegado hasta hoy, a través de lo escrito de la palabra que se ha convertido en norma, ley o libro de texto.

Academia era el término heredado de la tradición clásica griega que se utilizaba para referirse a lugares de estudio y enseñanza. Se consolida el término “universidad” en la Baja Edad Media (alrededor de los siglos XII y XIII), las instituciones de educación superior y centros de estudio recibían diversos nombres dependiendo de su enfoque y ubicación. La baja, media y alta edad media fue donde lo escrito solo se podía realizar en monasterios y entornos reales. Inicialmente, universitas se refería a la comunidad o gremio, es decir al conjunto de personas, tanto maestros como estudiantes que se organizaban como colectividad o grupo para proteger sus derechos, y no a la institución física en sí.

La tradición del pueblo era oral.

En la Edad Media, la inmensa mayoría del pueblo era analfabeta, de ahí su alfabetización posterior, tarea en manos del poder y la religión. Es decir aprender el alfabeto ( alfa y beta) y más tarde en latín tardío: a-be-ce-de-ario (abecedārium) siempre ha estado dirigido hasta hoy en día.

Estas personas de la antigüedad, y lo que hacían, pueden aún revivirse en fiestas, canciones, cuentos, mitos o fábulas. Vivían en un entorno rural, por lo que las tradiciones y la cultura se transmitían principalmente a través de la oralidad, la observación y la práctica cotidiana. La memoria colectiva era el “archivo” donde se conservaban los saberes de generación en generación.

Ahora toda esa memoria colectiva está en la red en millones de iniciativas, blogs, memorias… y la IA la está colonizando y agrupando de nuevo. En formato de ayuda, y alfabetización que poco a poco nos impide pensar, analizar y contrastar las cosas.

¿Recuerdas quién era la titánide de la memoria en la mitología griega?

¿Y quienes eran y qué hacían sus hijas?