
¿Qué es la Consciencia Verbal?
Consciencia Verbal es darte cuenta de las palabras que utilizas antes de seguir creyéndotelas.
Es escucharte.
Observar qué dices cuando algo sale mal, cuando tienes miedo, cuando quieres algo, cuando hablas de ti o cuando decides qué es posible y qué no.
Y entonces hacer algo extraordinariamente sencillo:
elegir.
Elegir qué palabras siguen contigo y cuáles ya no.
Porque las palabras no solo sirven para explicar lo que te pasa. También participan en cómo lo interpretas, en las decisiones que tomas y en la realidad que construyes.
A eso, en YCCH, lo llamamos Consciencia Verbal.
El término fue acuñado por Eva Sandoval y aparece desarrollado con este significado en Yo Creo Como Hablo.
¿Por qué es importante?
Porque hablas todo el día.
Y probablemente has aprendido a utilizar las palabras como si solo sirvieran para contar lo que ya está pasando.
No es así.
Cuando hablas, no solo describes tu realidad. También le das forma.
Representar significa volver a hacer presente. E interpretar, dar sentido, dar valor a algo.
Y eso es exactamente lo que haces con tus palabras.
Dices «no puedo» y reduces tus posibilidades.
Dices «tengo que» y sientes su «peso»..
Dices «soy así» y tu alma se resiente.
Por eso importa lo que dices.
No hace falta que nos creas.
Escúchate y compruébalo.

¿Para qué sirve?
La Consciencia Verbal te invita a recuperar algo que ya tenías: tu sensibilidad hacia las palabras que utilizas.
A darte cuenta de que detrás de cada expresión hay una manera de mirar, una perspectiva, una interpretación. Y que muchas de ellas las has incorporado sin cuestionarlas.
Cuando empiezas a escucharte, puedes descubrir cuántas de tus palabras son heredadas. Frases aprendidas que has repetido tantas veces que quizá ya ni siquiera sabes si las sientes, las piensas o simplemente las dices.
Y repetirlas importa.
Porque repetir una determinada manera de hablar también consolida una determinada manera de percibir la realidad.
Cuando introduces la observación, algo cambia.
Hablar deja de ser completamente automático y aparece un pequeño espacio entre lo que ocurre y cómo lo nombras.
Y en ese espacio aparece algo fundamental:
puedes elegir.
Empiezas a sentir qué palabras limitan una situación y cuáles abren nuevas posibilidades. Puedes experimentar con otras formas de expresar lo mismo.
No para negar lo que ocurre.
No para convertirlo en algo «positivo».
Para relacionarte con ello de una manera diferente.
Entonces el lenguaje deja de ser solamente una forma de expresar tu experiencia y empieza a convertirse en una herramienta para crearla.
Y quizá, por el camino, la Consciencia Verbal te recuerde algunas verdades que habías olvidado y que siguen ahí, esperando a que vuelvas a elegirlas.
Para crear la vida que deseas.

¿Cómo lograr Consciencia Verbal?
La filosofía del lenguaje Yo Creo Como Hablo nació para ofrecer a personas despiertas herramientas con las que explorar y experimentar el poder de sus palabras.
El punto de partida es el libro que le da nombre:
Yo Creo Como Hablo: Domina el poder de tus palabras.
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