Inicio > Blog > Relato > Si alguien puede, yo también puedo

Si alguien puede, yo también puedo

Compartir artículo:

Por más de una década, la idea de correr una milla en menos de cuatro minutos se consideraba imposible. Se advertía que el corazón podría dañarse y por tanto se afirmaba que era una barrera inquebrantable. Se había asumido que el cuerpo humano simplemente no daba para más. Era una creencia limitante aceptada por la
mayoría.


Roger Bannister, un joven estudiante de medicina, decidió desafiar esa barrera. No solo se preparó físicamente, sino que también trabajó intensamente en su mentalidad. Para Bannister, el verdadero obstáculo no estaba en su cuerpo, sino en su mente.

Durante meses, visualizó el momento en que cruzaría la línea de meta bajo esos 4 minutos. Estaba programando su mente para lo que decían que era “imposible”.

El 6 de mayo de 1954 en Oxford, Bannister rompió esa barrera psicológica y física. Corrió la milla en 3 minutos y 59,4 segundos, transformando para siempre la historia del atletismo.

Lo más sorprendente no fue que él lo lograra, sino lo que ocurrió después. Solo 46 días más tarde, otro atleta, John Landy, batió nuevamente el récord, y en los años siguientes, más y más personas lograron lo que antes parecía un sueño lejano.

Lo que cambió no fue la capacidad del cuerpo humano, sino el relato colectivo sobre lo posible. Una vez que alguien desafió la historia, en las creencias se abrió una nueva posibilidad. Así funciona también con nuestras palabras: elegirlas, abre un espacio nuevo para que algo diferente ocurra.


Cada vez que cuestionas una frase limitante, estás haciendo tu propia versión de aquella milla: rompiendo una barrera invisible con el poder de tu palabra.

Compartir artículo:

Artículos Relacionados

Yo Creo Como Hablo ha sido un antes y un después en mi forma de expresarme y mostrarme al mundo. He podido reconectar con mi expresión genuina , la que llega del alma, la que escondí por miedo y el que dirán y está siendo muy liberador poder mostrarla. He visto claramente como con mi lenguaje me boicoteo sin ser consciente. He comprobado que existe un lenguaje universal más allá de las palabras que nos conecta y nos une y que es la forma original de comunicación. Aprendí también a usar el silencio como puente entre palabras para amplificar su sentido y me sorprendió el efecto que tiene en los otros cuando hablas despacio. He recordado disfrutarme siendo como soy bailando al son de mis propias notas. Gracias Yo Creo Como Hablo

Esther Zambrano @estherzambrano.es

Yo Creo como Hablo es esa dimensión donde sucede el tránsito entre desear la libertad y experimentar la liberación en vivo y directo, sin filtros, sin ediciones, rodeada de amor y compasión, sabiéndote sostenida no solo durante las fases de dolor sino en cada paso, incluidos los de celebración.
Yo Creo como Hablo es el espacio sagrado más seguro que pueda existir y el más divertido para vivir la transformación de la vida por medio de la magia de las palabras.
Gracias por tanto

Lédif Torres @lediftoress

Conocí a Eva Sandoval hace unos años y desde el primer momento me impactaron su coherencia, su presencia y su autenticidad. Su cuarto libro, ABRACADABRA, despertó algo muy potente dentro de mí porque aunque siempre me han gustado las palabras, no había conectado con su poder creador. Deseaba profundizar en esa sabiduría y el círculo sagrado de Yo Creo Como Hablo me ha permitido ahondar en ella gracias a la conexión con otras almas en idéntico despertar.
He recordado potencialidades dormidas, he conectado con mi esencia femenina y he encontrado herramientas para crecer y avanzar. Gracias a la poderosa energía del círculo, he rescatado verdades esenciales sobre mí misma que me han hecho mucho bien. La magia poderosa de las mujeres que lo formaban me ha sostenido y arropado en los momentos de oscuridad y gracias a su maravillosa luz, he descubierto la mía. Un maravilloso regalo de la vida. ¡Gracias de todo corazón!

Jone Lorenzo @desdeti.coach

Cada encuentro Yo Creo Como Hablo es un paso que me acerca a mí misma. Pero no a ese yo identificado con mi nombre de pila, sino a Yo Soy. A ese ser que estaba camuflado tras un personaje que jugaba a pasar desapercibida creyendo que la humildad pasaba por la falsa modestia y por no reconocer mis dones y capacidades. Este Círculo Sagrado es un paso de gigante para atreverme a vivir siendo yo misma. Viéndome a mí y reconociendo mi propio poder para así darme permiso para ser auténtica. Agradezco muchísimo a la vida haberme cruzado con Eva, pues con mucho respeto y amor va ayudándome a prender mi propia luz sin miedo a deslumbrar. Ahora sé que mi mayor miedo es el miedo al éxito e iluminada por su propia luz este va desapareciendo al tiempo que yo voy creciendo.

Rocío López de la Chica (CEO Creada)